El vóley viene perdiendo terreno en Argentina desde hace unos años tras el mundial 2002 y la ausencia de grandes resultados. El básquet con Ginóbili, el rugby con Los Pumas, el tenis con Nalbandian y el fútbol con Messi pueden más que el veterano Milinkovic que no ha encontrado sucesor.
En Mar del Plata, por más Forastiero, Macció, Ronda, Layus y grandes resultados por parte de Mar Chiquita Vóley a nivel provincial y nacional no está ajeno a esto. Hay chicos que jugaron los más importantes torneos de Argentina a nivel juvenil y que se volcaron al rugby.
Ignacio Dramis, el armador del Sub 14 de Don Bosco, Mar Chiquita Vóley (jugó la final del Nacional ante Obras) y la Selección Marplatense (campeón provincial) está más cerca del scrum que de armar a la punta. Ignacio Posodente y Simón Etcheverry, compañeros en Don Bosco, siguen su camino. Pablo Gianelli, campeón con Mar Chiquita Vóley de la Liga Bonaerense 2006 e integrante del histórico plantel Sub 18 que junto a Macció y Ronda llevó al club a los primeros niveles del país juega en Pueyrredón de wing.
¿Que se le puede recriminar a estos chicos que dejan el vóley?, nada, ellos siguen su camino en la vida con la intención de divertirse y competir. En esta ciudad el 2007 estuvo complicado para que los jovenes jueguen. Sólo queda decir diviértanse, éxitos y cuando quieran volver las puertas estarán abiertas. Mientras, los grandes tendrán que buscar alternativas para que no se vayan más.
jueves, 27 de marzo de 2008
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