domingo, 27 de julio de 2008

La arena es para las almejas


Alguna vez un marplatense dijo: "El pasto es para las vacas". Esa frase fue de Guillermo Vilas para describir lo mal que se llevaba su tenis con el césped de Wimbledon. Para FeVA parece que al vóley no se juega en la arena.


En el 2007 no hubo Circuito Nacional, desapareció. Pablo Suárez y Santiago Etchegaray tuvieron que ingeniarse para poder jugar en Chile y Uruguay, quedarse con el primer título Iberoamericano y con el 1 de Sudamerica.


Lucas Sass y Martín Carrocera fueron a jugar a Bolivia en busca de un sueño: obtener un pasaje de World Tour. No pudieron, la vacuna contra la fiebre amarilla no les permitió jugar un %100.


Suárez y Etchegaray no podrán defender el 1 en Ecuador porque no hay dinero para costearles el viaje o parte. Tampoco podrán ir a España como le habían prometido. Les quedaría un Panamericano en México, pero si no pudieron ir a Ecuador...


En Septiembre se jugará una Etapa del World Tour en Guarujá, San Pablo (Brasil) podrá ir alguna dupla argentina que no sean Conde - Baracetti.


Desde FEVA se asegura que no hay dinero, ¿cómo no creerles?. Ahora, en indoor los juveniles hacen un viaje histórico a Europa donde se pasan casi un mes jugando amistosos con los mejores equipos del Viejo Continente. Nunca faltó un equipo argentino a ningún Sudamericano.


Se nota que son dos deportes diferentes. En algún momento se tendrán que separar. En Argentina el apoyo a los jugadores de beach volley es escaso o nulo. Tal vez no sea rentable para FeVA o que, como se gana dinero en los torneos se piense que no hay que aportar para la causa, que si quieren jugar y ganar plata que lo hagan por su propia cuenta.


La arena es para las almejas, para el vóley argentino sólo hay indoor. Conde - Baracetti estarán en los Juegos Olímpicos, mientras que los ex de Uriarte lo mirarán por TV. Lamentablemente el marplatense y el porteño son una excepción.


Alejandro Tisera - http://www.mdqvoley.com.ar/


jueves, 29 de mayo de 2008

Doble golpe o siga-siga


El vóley necesita ser un deporte-espectáculo para crecer. La escasez de jugadas cortas e impactantes, fáciles de ver para cualquier ser vivo, hace que las infracciones se "suavizen" cada vez más. La apuesta es mejorar las defensas, desde el libero, tener rallys largos y achicar la brecha que existe entre la recepción y saque. Para que el show continúe el armado sólo debe ser un golpe.


El público prefiere un punto largo a una recepción, armado y ataque perfectos. El partido toma color cuando se pueden ver jugadas con mucho volúmen de juego, defensas por todos lados ante ataques potentes, armadores que corren por toda la cancha para poder habilitar a algún compañero y gente tirada por el suelo o la tribuna. Muy pocos disfrutan la rotación clásica de la recepción.


No hay manera de que un equipo se favorezca con un doble golpe intencional. No hay deporte que castigue un mal golpe. El vóley todavía sigue con reglas que la gente común no entiende. ¿Como se le puede marcar una infracción a alguien que le pegó mal a la pelota?, los errores en los golpes son parte del juego y se deben aceptar aquellos que no sean realizado deliberadamente.


¿Quién puede enviar la pelota a donde quiere con un doble golpe?. La justeza no aparece, tampoco la conveniencia. No hay razón para mantener una regla que va en contra del juego.


Uno de los principales problemas con los que se encuentra un árbitro es diferenciar esta infracción. Es, no es, es, esta mas o menos, si las cobro todas no juegan, son algunos de los pensamientos absurdos que se le pueden pasar por la cabeza y que terminan tirando por la borda un espectáculo deportivo.


La FIVB tendrá que dar un paso hacia el futuro en el próximo reglamento 2008-2012. La escencia del armador con un lindo golpe de manos alta no se va a perder.
Alejandro Tisera - www.mdqvoley.com.ar -

jueves, 17 de abril de 2008

Llamen a Greenpeace

El vóley masculino marplatense está en peligro de extinción. Los practicantes del deporte que movió multitudes en los '80 ahora corren el riesgo de desaparecer. La falta de gimnasios y competencia hace que éstos seres pasen a otros deportes, se dediquen a sus estudios, trabajos o a ninguna de las tres cosas.

La situación es lamentable y es culpa de todos. En la ciudad que se dice capital del básquet, el vóley ni siquiera le pisa los talones, está más cerca del handball o el ajedrez. Jugadores hay, pero con escasa actividad o amateurismo, lo que falta es compromiso de los clubes tradicionales de Mar del Plata: los únicos que jugaran son Mar Chiquita Vóley y Cedetalvo. El sueño de volver a ver un Quilmes - Peñarol es lejano y un Aldosivi - Alvarado imposible.

A este punto se llega en medio de un gran comienzo de siglo de Mar Chiquita: experiencia en A1, campeoón de la Liga Bonaerense, exitoso con los juveniles del club, con dos jugadores en selecciones nacionales, uno con dos campeonatos en el máximo nivel, otro en las mejores ligas de España y uno recién ascendido. Todo lo logrado por este equipo no es aprovechado para la expansion, para seguir el ejemplo, para ver que se puede.


La única buena noticia que se podría destacar de esta terrible situación es que tal vez se logre uno de esos sueños de todos los deportes: tener un equipo fuerte en la zona, uno sólo y no dos que no lleguen al máximo potencial que brinda una de las ciudades más importantes del país.


Si conocen algún espécimen que pase la pelota con un golpe al estilo tenis, pero sin raqueta, avisenle que hay un deporte que se llama vóley. Que es fácil y divertido para comenzar, que va a conseguir muchos amigos y que tendrá una filosofía de vida sin violencia.


Alejandro Tisera (atisera@mdqvoley.com.ar)

jueves, 27 de marzo de 2008

La pelota se ovaló

El vóley viene perdiendo terreno en Argentina desde hace unos años tras el mundial 2002 y la ausencia de grandes resultados. El básquet con Ginóbili, el rugby con Los Pumas, el tenis con Nalbandian y el fútbol con Messi pueden más que el veterano Milinkovic que no ha encontrado sucesor.

En Mar del Plata, por más Forastiero, Macció, Ronda, Layus y grandes resultados por parte de Mar Chiquita Vóley a nivel provincial y nacional no está ajeno a esto. Hay chicos que jugaron los más importantes torneos de Argentina a nivel juvenil y que se volcaron al rugby.

Ignacio Dramis, el armador del Sub 14 de Don Bosco, Mar Chiquita Vóley (jugó la final del Nacional ante Obras) y la Selección Marplatense (campeón provincial) está más cerca del scrum que de armar a la punta. Ignacio Posodente y Simón Etcheverry, compañeros en Don Bosco, siguen su camino. Pablo Gianelli, campeón con Mar Chiquita Vóley de la Liga Bonaerense 2006 e integrante del histórico plantel Sub 18 que junto a Macció y Ronda llevó al club a los primeros niveles del país juega en Pueyrredón de wing.

¿Que se le puede recriminar a estos chicos que dejan el vóley?, nada, ellos siguen su camino en la vida con la intención de divertirse y competir. En esta ciudad el 2007 estuvo complicado para que los jovenes jueguen. Sólo queda decir diviértanse, éxitos y cuando quieran volver las puertas estarán abiertas. Mientras, los grandes tendrán que buscar alternativas para que no se vayan más.